Me separo de los labios del sujeto, dándole una sonrisa avergonzada mientras me pregunto: ¿Por qué lo hice? Dejo salir un suspiro, y la imagen de Axel, desaparece por completo de mi perímetro. ─¿Quieres que terminemos lo que empezamos en un lugar más cómodo? ─Pregunta, el sujeto en mi oído, niego con la cabeza, pues, ha sido suficiente. Él, encoje sus hombros para seguir bailando conmigo una canción más y quizá así, pueda sudar el alcohol en mí y deje de comportarme como una adolescente. Me muevo al ritmo, dejándome llevar, pero, los ojos de Axel siguen en mi mente, perturbándome. De repente, unos sujetos de seguridad del lugar, aparecen detrás de él, sujetándolo de los brazos sin más. ─¡Suéltenme! ─Gruñe, molesto. ─Esperen ¿Por qué se lo llevan? ─Cuestiono, encarándolos. ─Órdene

