Regresamos al tribunal, y Tayler, se apresura acercándose a mí, pareciendo muy nervioso. ─Eva, ¿qué vamos a hacer? Lau se sentará a ver cómo nos destruyen, y nos dio información falsa ─cuestiona, tiene la frente sudada igual que el cuello, mientras que respira cómo si va a tener en pocos momentos un ataque de ansiedad. ─Lau no tiene ni idea de que nosotros sabemos eso, piensa que seguiremos defendiendo con los mismos apuntes, no te preocupes, somos abogados ─expreso, él asiente, tragando con dificultad. ─No quiero ser abogado penalista, los mafiosos nos van a matar si hundimos a Sabrina Gambino en el SAMC ─dice, asustado. Veo de soslayo a Lau, que se encuentra mirándose las uñas de las manos, mientras esboza una sonrisa con tranquilidad. Resoplo, posando mis manos en los hombros de

