Axel Cross Camino de un lado a otro, vuelvo al inicio, donde siempre…jodiendo todo. Gruño, lanzando las cosas a mi paso, ya mi apartamento parece un puto campo de guerra, cada que me encabrono; termino destrozando a mi paso cualquier cosa, hasta el rostro de mi propio hijo. ¿A dónde demonios he llegado para proteger a esa mal agradecida? ¡La defendí y ella se quedó con él, como si le importara más! «Estoy mal» pienso, me duele la cabeza por los moretones que logró hacerme Ciro. Llego hasta el baño, tomando el botiquín de cuidados, pero antes, sostengo una botella de vodka muy costoso, lo destapo con la boca, tragándome unos cuantos mililitros, que provocan un ardor infernal en mi garganta, esta será mi anestesia, aunque, prefiero sentir todo. Abro el botiquín, y dejo la botella en el

