CAPÍTULO #1
Solía estar sentada en la mecedora junto a la ventana, te observaba algunos momentos cuando salías de tu casa, caminabas y hacías maniobras chistosas , no entendía porque las hacías justo en mi dirección, era como si supieras que yo te estaba viendo e intentabas hacerme reír, porque tu también observabas mi vida cruel en el instituto.
Al menos intentabas hacerme reír...
CAPÍTULO #2
Mi madre invitó a tu familia a una cena por el un año de ser buenos vecinos, o bueno eso es lo que decía ella, estaba comiendo educadamente, pero ella creyó que comía como un cerdo.
Me aventó la comida, luego me insultó de una manera horrorosa frente a toda tu familia, sentía vergüenza por lo que lágrimas cayeron de mis ojos mientras se encontraron todos atónitos, tu te levantaste de tu asiento, aún lo recuerdo, me ayudaste a limpiar mi rostro y dijiste:
Señora si usted trata de esta manera tan cruel a su hija, ¿Cómo espera que la traten los demás?
Ese momento mis lágrimas desaparecieron.
CAPÍTULO #3
Pasaron algunas semanas, casi meses y no me has vuelto a hablar, sueles regalarme algunas sonrisa.
Y yo solo trato de conformarme con eso, con tus sonrisas.