56 Alessandro Mi padre me había obligado a comer algo, fui arrastrado hasta la cafetería y Alexis me vigilo hasta que terminara mi ultimo bocado. Me obligue a tragar solo para convencer a mi hermano menor. —Buen chico—susurró al ver mi plato limpio. Le saqué el dedo corazón y eso lo hizo sonreír. —Me alegra saber que al menos tienes humor para pelear. —No cantes victoria. Salimos de la cafetería, en el camino Cami se nos unió. Había estado con Regina, pues aún se estaba recuperando en su habitación. Entramos a la sala de espera, que ya no estaba sola, ahora estaba ocupada por la familia Garber. Luna Garber se levantó de su asiento de inmediato al ver a su hija abrazada de Alexis. Cami soltó a mi hermano cuando vio a su mamá venir hacia nosotros furiosa. Y sin mucho que decir

