Rebecka —Pensándolo bien, si es buena idea que te líes con él..—murmuro Cami. —Shhh, baja la voz. —¡Relájate!, estamos lejos de él, no va a oírnos. Regrese mi vista hacia el objetivo, estábamos dentro de la camioneta de Cami, mientras Will Ackerman estaba riendo junto a unos chicos. Estos días lo habíamos estado espiando, descubrimos que es muy sociable pues ya había hecho amigos en tan poco tiempo. Ahora mismo estaba conversando con un par de ellos afuera del lujoso club que también era propiedad de su familia. —¿A dónde va?—murmuro Cami. Will se estaba dirigiendo al interior del club. —¿Ahora qué haremos? —Entrar..—murmure convencida. —¿Cómo haremos eso?, sabemos que necesitamos una tarjeta. —Nos las arreglaremos—desabroche mi cinturón y baje del auto. —¡Becka!—grito Cami

