Entre letras me encuentro optimista, con ellas engrandezco mi alma, hago grandes relatos sobre el amor a la familia, las amistades y a la pareja, logro referirme a las experiencias adquiridas, haciéndome soportar cualquier estado de ánimo que me controle y es cuando entras tú, la señora que calma mis angustias y me llena de satisfacción.
Es cuando te escribo que siento que mi corazón se llena de entusiasmo y a pesar de que estés alejada, lo hago para sentirnos cerca, te has adueñado del todo de mí y solo cuando esto acabe me veo entre tus abrazos, llenando el vacío de puros momentos, deseo despertar a tu lado, para sentirme eufórico entre tu amor y mis letras.
No pienso en un mañana cuando estoy a tu lado, quedándome sin pensar en el futuro próximo, porque las nubes me hacen trazar reflexiones grises en mi pensamiento ayudándome a mirar más allá de lo que ya tengo contigo. Escucho música, intento suprimir a mi cerebro con el ruido de mis oídos y estas tu ahí presente en cada movimiento, oración y murmullo que turba las puertas de mi corazón, me siento avergonzado, aturdido, pero me siento aún mejor cuando estoy contigo, porque amo al amor y este quiere un futuro conmigo.