Aquella mañana se sentía extrañamente diferente, de hecho, desde que había aceptado aquellos sentimientos demasiado reprimidos por Jaqueline, Zeus sentía su pecho de alguna extraña manera mucho mas ligero, era como si se hubiese sacado un enorme peso de encima, había dejado el lujoso hotel en donde había permanecido hospedado de su llegada a Palermo, y en su lugar, había pedido que se habilitara a su adecuado uso uno de los muchos departamentos de su propiedad, este, tenia la particularidad de que absolutamente nadie sabia de su existencia y se hallaba cerca de la zona centro de Palermo, las personas que había contratado para su limpieza y adecuamiento, no tenían idea de que era el quien lo ocuparía, el nombre Zeus Dogaru era demasiado conocido, se había hecho pasar por alguien mas cuan

