Estaba sentada al fondo del salón en la clase de lengua, una de las materias que más detestaba. Siempre me sentaba en las últimos bancos para que los profesores no me pregunten nada sobre el tema que estaban explicando, ya que en la mayoría de las ocasiones no sabía responderlas. Fijé mi vista hacia el ventilador pensando en quien podría llegar a caer, y resulta que caería justo en la cabeza de Tobías. Mire aquel aparato nuevamente, esta vez, esperando que se caiga; no es que le deseaba el mal a nadie, pero un tiempo sin Tobías no me vendría nada mal.
En esta semana pude conocer mucho mejor a los chicos y agarrar más confianza con ellos, sobre todo con Will y Cameron, podría llegar a decir que ellos eran como mis mejores amigos. Mientras tanto, Tyler y Logan estaban cada vez más pegados, y sobre todo cuando Clarissa ya no estaba con ninguno de los dos. Con lo que respecta a Conoor y a Luke, ellos siempre estaban juntos ya que tenían mucho en común, y una de esas cosas era decirme piropos cada dos por tres. Finalmente, podría decir que Tobías era medio raro, con él nunca nos hablamos bien, siempre terminábamos en una discusión o casi ni nos podíamos ver.
También estaban Amber e Isa, con ellas me reunía casi todos los días para charlar y nos llevábamos bastante bien.
—Señorita Johnson, le hice una pregunta—dijo el profesor cruzándose de brazos haciendo que todos los chicos presentes den vuelta su cara para mirarme. No me juzguen, odiaba lengua, y más si era con este profesor.
—¿Qué pasó Melón?—me burló Clarissa—. ¿Estabas pensando en Luke? Te lamento decir que es mío—finalizó ella mirándose las uñas y Luke sonrió ante su comentario. En parte si estaba pensando en él, pero no de la manera en la que se refería ella. Antes de poder discutirle algo, Luke me interrumpió.
—Chicas, hay Luke para ambas—dijo este y yo lo mire con cara de asco, nunca se me pasaría por la cabeza hacer eso.
—A Luke te lo regalo con paquete y todo—le digo entre risas mientras recibo una mirada fulminante de parte de Luke.
—Clarissa vaya ya a dirección—nos interrumpió el profesor señalando la puerta y todo se volvió en un silencio, hasta que Clarissa me miró de mala forma y se fue llevándose todo por encima.
~
Estaba yendo hacia Locks en busca de Isa y Amber; iba a tener mi segundo examen de vóley, Amber me iba a evaluar e Isa solo iba para observarnos.
Toque el timbre de dicha fraternidad y Amber me abrió con una mirada de cansancio, mientras que Isa, que estaba detrás de ella, tenía la típica sonrisa de siempre.
Nos estábamos dirigiendo a la cancha de vóley, pero de un momento a otro nos desviamos del camino alejándonos de esta.
—¿A dónde vamos?—pregunté al notar que no íbamos por dónde yo pensaba que iríamos.
—Vamos a una plaza que está a 5 cuadras—respondió Amber caminando con una pelota en la mano—, es incómodo hacer deportes en las canchas de la universidad, todos te observan y te ponen incómoda.
—Siempre se queja de todo—me dijo Isa rodando los ojos y Amber hizo una sonrisa de labios cerrados, pero no dijo nada al respecto.
Llegamos a una plaza bastante grande para mi gusto, en un lado tenía todos los juegos y del otro habían varias canchas desocupadas. Nos dirigimos a una de arena que tenía una red muy ancha pero un poco baja, no era la mejor red que había visto en mi vida, pero servía y eso era lo que importaba.
Yo me coloqué de un lado y Amber del otro, empezamos a jugar mientras hablábamos al mismo tiempo.
—En la fiesta Will te pidió tu número—le dije a Amber mientras le daba a la pelota un golpe de manos bajas.
—Sí, pero no se lo di—dijo dándole en el medio de la red, pero luego la pudo pasar ya que no se cayó al piso.
—Le dijiste algo cerca de la oreja, pensé que era el número.
—Es que sí le dije un número, uno que inventé en el momento.
-¿Qué? ¿Porqué?
—Me da vergüenza—contestó y pensé que terminaría ahí, pero volvió a hablar—. Me gusta Will, pero tengo miedo de arruinar todo—dijo haciéndome desconcentrar y pudo hacer un punto. Realmente me había sorprendido, Will tenía mucha suerte, aunque Amber no se lo haya dicho.
Terminamos los 5 partidos, Amber había ganado 3 y yo 2. Según ella eso estaba bastante bien, ya que no muchas podían ganarle 2 de 5 partidos.
Yo me despedí de ellas y me dirigí a Treck, pero cuando estaba a una cuadra de mi fraternidad, un camión paso lentamente y de allí bajaron 2 señores de aproximadamente 40 años. Yo los mire aterrada; no sabía que hacer y mi cuerpo no reaccionaba como para correr. Ellos vinieron hacia mi y yo me agarré fuertemente de unas rejas de una casa, estos me sacudían de un lado hacia el otro para hacerme despegar de las rejas, pero yo no me iba a separar en lo absoluto. No sabía de donde había sacado la fuerza que estaba aplicando para sostenerme, estaba casi convencida que era el doble de la que yo tenía, seguramente la situación de terror me generaba poder resistir más. Después de unos 5 minutos que se me hicieron eternos, los hombres empezaron a gritar y se fueron en su camión. Yo mire hacia atrás sin entender mucho, pero sin embargo le daba gracias a dios por seguir viviendo. Al levantar la vista pude observar a Logan, este tenía gas pimienta en una de sus manos y me miraba notablemente preocupado. Yo empecé a llorar ya que antes no había podido procesar todo lo que estaba pasando, él cuando noto esto vino hacia mi y me abrazó fuertemente. Estuvimos un rato así hasta que el me agarró de la mano suavemente y se fue conmigo hacia la residencia.
—¿Cómo?—fue la única palabra que pude pronunciar, mis labios estaban temblando y yo no era capaz de formular una oración completa. Mi corazón latía con fuerza como si de correr un maratón se tratase, mis piernas parecían no hacerle mucho caso a mis órdenes, ya que si no fuera por ser arrastrada por Logan, yo ya me hubiese quedado quieta una cuadra atrás, mi cara parecía no tener expresión alguna, mi boca estaba seca por la falta de saliva y mi respiración era un descontrol. Si decía una frase completa mis ojos iban a ser dos cascadas de nuevo, y yo no iba a poder calmar mi llanto. Cualquiera podría escuchar aquella pregunta y cuestionarse si eso que yo había preguntado tenía algún sentido, o si lo sucedido me había afectado tanto como para ni si quiera saber lo que estaba diciendo, pero Logan fue diferente y me pudo comprender, lo cual agradecí.
—Te escuché gritar, no me iba a quedar parado sin hacer nada—dijo acariciándome el pelo y yo asentí entendiendo, sin embargo no recordaba haber gritado. Rato después volví a llorar un poco sin poder evitarlo, él me vio así y sacó mis lágrimas con sus pulgares. Luego me agarró de la barbilla para que levante mi mirada y lo vea—. Nunca más voy a permitir que te lastimen, siempre vas a estar a salvo conmigo. Sé que fui un inútil, egocéntrico y demás; pero te prometo que desde ahora en más, nunca vas a correr peligro estando de mi lado, si?—me dijo mirándome fijamente hacia mis ojos y yo asentí levemente—. Ven—me acercó más a él y me abrazó nuevamente.
—¡MELODY!—gritó mi hermano corriendo hacia mi, Logan me soltó rápidamente y Tyler me abrazó esta vez—. Decime que estás bien, juro que cuando Logan me avisó vine lo más rápido posible ¿Te hizo algo?—dijo todo tan rápido que fue muy poco lo que pude entender, él me reviso se arriba hacia abajo y me volvió a abrazar—. Nunca más vuelvas a salir sola de la universidad, si?
—Ty, porque me suceda esto no voy a estar encerrada en la fraternidad por el resto de mi vida.
—Pero Mel, es para tu seguridad, por lo menos trata de ir con alguien más, si?
—Esta bien—dije calmándolo—. Necesito ir con las chicas, los veo después—dije recibiendo un asentimiento desconfiado de parte de ambos, pero me importo muy poco y fue hacia donde les dije a ellos.
Cuando toqué el timbre nadie atendió, así que decidí abrir la puerta ya que se encontraba sin llaves. Cuando pase por debajo sentí como un fuerte peso caía sobre mi, me choque contra el piso golpeándome la cabeza; tendría que recibir un premio por las veces que me golpeó la cabeza. Levanté mi vista y pude observar que estaba en medio de un montón de arena y arriba había un balde; había caído en una broma de Locks.
—¡LA PRIMER CAPTURADA, DALE QUE GANAMOS!