Al día siguiente llegaron las figuras del mundo, mientras los jardineros creaban monumentos naturales en los arbustos, incluyendo una serie de cascadas en miniatura que simulaban ser las cataratas del Niagara y una caída de agua similar al Salto Ángel. Entonces cerca de las once de la mañana que Aras me ayudaba a revisar las confirmaciones de los invitados, Anelis se nos acercó diciendo algo que no esperaba. —Papá, quiero hacer un mandado. Nos quedamos viéndola sin poder creerlo ¿De dónde sacó esa idea? —Me hacen faltan cosas para mi regalo.—explicó.— Y también quiero comprar unas cosas, ayer Josei dijo que iba a ir a comprar el sólito, así que yo también quiero ir yo sola a comprar la escacha y la comida. —….Un momento, tengo que hacer una llamada.—dijo Aras antes de salir corriendo,

