—¡Se ve increíble! Nico saltaba emocionado al ver mi trasero marcado con la fusta. El príncipe Aron y él vinieron para mi tratamiento y cuando me desnudé en la oficina no pude evitar mostrarle los resultados de mi noche de juegos. —Recuerdo la primera vez que estuve en mi cuarto de juegos.— decía Nico.— Estaba tan excitado que incluso probé el caballo de madera ¡Fue asombro! No pude moverme por dos días y me dolía la garganta por tantos gritos pero fue tan excitante y tan genial que no me importó. —¿Qué es un caballo de madera?— pregunté curioso.— ¿Es igual que el potro? —¡Es algo con forma triangular y donde te colocas se ajusta un pene de plástico, cuando te sientas y la gravedad hace lo suyo es como si todo tu cuerpo se derritiera y fueras un ser hecho sólo de sexo y placer!— exclam

