Karl literalmente me cargó hasta su cuarto, la verdad es que estaba cansada. Tenía muchas cosas en la cabeza. Literalmente estaba en pañales para conseguir algún avance respecto al parásito. La forma más eficaz era ver su forma de actuar en directo.
Así que mientras no podia dormir a media noche, se me ocurrió la manera más eficaz de acercarme a las zonas " salvajes" sin arriesgar vidas. Y me quedé dormida mientras soñaba que encontraba una cura para el mundo. Que al fin podíamos ser libres.
Me desperté con las quejas de Karl.
-¿Pero qué pasa?- dije cansada.
-¡Te dije que no puedes pasar!- estalló Karl.
- Tengo derecho a ver a Ariana.
- Que sea el líder de la misión no le dice que deba entrar a mi casa cómo si nada.
-¡Ariana! ¿Estás bien?
-¿Por qué estaría mal?- dije con un bostezo.
- Teniente, por favor... - dijo Karl.
-¿Iska?- dije mientras me sentaba.
-¡Hermanita!- gritó el Teniente.
-¿Lo conoces?- dijo Karl.
- Iska es mi primo - dije al notar los celos de Karl.
-¿Qué estuviste haciendo para no dormir?- se quejó Iska.
- Pensaba cómo revisar la zona sin comprometer al equipo.
- Te espero en la sala - dijo Karl enojado.
- Vaya... Es algo celoso.
- Tu tienes la culpa. Llegaste cómo loco a buscarme.
-¿Y qué querías que hiciera?- dijo riendo- tu esposo dijo que estabas durmiendo. Pensé que él...
- Ve a la sala. ¿Qué tanto sabes sobre la misión?
- La comisión está emocionada por la recuperación de terreno.
-¿Sí sabes qué es tentativo? Haremos pruebas antes.
- Estoy para protegerte.
- La idea es que nadie se exponga.
- Y tú serías la primera en verlos de frente, te conozco.
- No haré nada estúpido. Karl me ayudará.
- No tardé mucho.
Así que el equipo era liderado por el Teniente Coronel Iska K. Ésto sería emocionante.
Me apresure a cambiarme la ropa y cuándo bajé me encontré con el equipo de Iska, seis militares bien armados, con equipo de protección.
- ¿Les ofreciste desayunar?- dije a Karl.
- Mi equipo ya desayunó, pero yo acepto desayunar contigo - dijo Iska sonriendo.
- Entonces vamos pues. Tendremos que revisar unos videos antes de pensar en un plan.
- Los instalaré por lo pronto - dijo Karl - los científicos llegarán mañana.
Llevé a Iska a la cocina y comencé a preparar unos huevos con lo que encontré.
-¿Aprendiste a cocinar Ariana?
- Me ofendes Iska, nos conocemos desde niños. ¿No lo sabías?
- Bueno, daré por hecho que sabes, tu esposo está vivo y sin señal de estar enfermo.
- Qué gracioso.
-¿Se conocen desde niños?- preguntó uno de sus soldados.
- Sí, señor Martínez,no creo que deba saber que crecimos juntos- dijo Iska.
- Iska siempre fue muy impulsivo.
- Ésa eras tú arrastrandome.
-¿De verdad? ¿Quién me convenció de robar galletas a los siete?
-No digas nada Martínez - dijo Iska - es suficiente con tener al celoso de su esposo.
- También sospecho que fuiste tú quién le dió mis datos a Karl - dije mientras lo observaba.
- El chico necesitaba un incentivo. Además logró ayudarnos mucho.
- Cómo sea... No quiero que molestes a Karl.
- Señorita Klumps tenga cuidado, no haré nada que parezca raro.
Me reí de él. Todo lo que hacía parecía decir lo contrario.
-¿De verdad son amigos de la infancia?- preguntó Teo.
- Éso es lógico, soy menor que él - dije a Teo - además de que Iska es mi primo.
- Oh ya veo.
- Mina te manda saludos - dijo Iska - nuestro bebé ya tiene tres años.
- Estás cada vez más viejo - dije riendo.
Karl regresó diez minutos después mientras los dos comíamos y reíamos en la cocina.
- Te mostraré el vídeo - dijo Karl - para que veas cómo llegamos al bunker.
- Déjanos comer - se quejó Iska.
- Dame cinco minutos - le pedí.
Reunimos a todos en la sala mientras Karl comenzaba a buscar en su tableta el vídeo que mencionó.
- En la misión buscábamos entrar al faro - dijo Karl.
El video comenzó. Un soldado con una cámara en su casco miraba a Karl.
Todos estaban usando trajes de color verde, incluso Karl.
-¿Está grabando?- preguntó la voz de Iska.
- Si Mayor K. Ahora debemos avanzar - se quejó Karl.
- Debe ir detrás, es un civil.
- Está bien - dijo Karl como si hubiera sido regañado.
Salieron del escudo y en la playa se veía mucha maleza.
-¿Están listos?- preguntó Iska.
Comenzaron a usar lanza llamas y destruir la maleza. Pronto llegaron al faro.
- No parece cerrado - dijo Karl.
- Entraré con usted - dijo Iska - mientras limpian el camino.
La camara se quedó afuera, mientras vigilaban. Pude ver algo de movimiento a lo lejos.
Karl regresó diez minutos después con muchas cosas en la mano.
- Salgamos de aquí - dijo Iska - el silencio no es bueno.
Y el video se cortó.
- Este video es de la zona cero - dijo Karl serio.
-¿Cómo conseguiste ésa reliquia?- preguntó Iska.
- El bunker se accionó con el lector biométrico - explicó Karl - al parecer alguien tiene genes importantes.
-¡Yo mismo vi que tú mano no activó nada!- dijo Iska.
- Nunca dije que fuera yo.
El video mostraba a la chica de cabello castaño con traje amarilla y a otro hombre que parecía fornido.
-¿Estás segura de querer acercarte?
- Los rumores son fuertes.
- Toda ésa gente sucumbió.
- Howard, deberías tener fé.
- He perdido demasiado estos días, no sólo la confianza en las personas.
Caminaron en una zona vacía con destrozó y calles vacías.
- No muy cerca Sara - advirtió Howard.
- Quiero una muestra. Sé que es peligroso. Me preocupa lo que pasa.
- Eres una inventora, no una cazadora.
-¿No soy milltar cómo tú Klumps?
- Toma tu maldita muestra y vámonos.
Entraron a una casa y encontraron a una persona en el suelo, agonizando.
-¿Qué le pasa?- preguntó Howard.
- Está muriendo.
-¿No lo hace el parásito?
- Manténme - gritó la mujer.
-¿Tomaste nota de la dirección?- preguntó Sara.
- Duele mucho... - dijo la mujer.
-¿Cómo es posible que usted...?- preguntó Sara.
- Debimos traer a un médico.
- Duele por dentro - dijo ella - perdí a mi familia.
- Maldición - dijo Howard - ya vienen.
- Tomaré una muestra.
- Salve al mundo ... - dijo la mujer antes de desmayarse.
- No tenemos tiempo - dijo Howard.
El video terminó.
- Ignoramos si tomaron la muestra - dijo Karl - pero estuvo muy cerca de los primeros.
-¿Cuál es el punto de ver todo ésto?- preguntó Iska.
- Saber, aprender del pasado. No sabemos nada sobre las personas infectadas.
- Tiene razón,no sabemos cuánto han cambiado - afirme - es arriesgado tratar se eliminar algo que tal vez sea imposible.
- Los viejos informes decían que el fuego era efectivo - dijo Iska.
- Lo era hace 200 años cuándo no terminaban de infectar el cuerpo - expliqué - no sabemos cuánto se han adaptado al mundo.
- O evolucionado - murmuró Karl.
- Mi propuesta es mandar drones por la playa, ver cómo trabajan, colocar cámaras y por supuesto pensar en una solución.
-¿Éso fue lo que no te dejaba dormir?- me preguntó Karl - te movías mucho por horas.
- Vaya, el señor Maks no deberia molestar a su esposa.
-¿Qué opinas Iska?- pregunté.
- Me parece perfecto. Pero lo haremos mañana, cuándo esté completo el equipo.
-¿Quién más vendrá?- pregunté.
- Esperábamos un doctor hoy, además de alguien experto en explosivos y un equipo de laboratorio también.
- Ya veo... - dije pensativa.
- Tardaremos más si no son los adecuados - dijo Karl.
- Son de confianza - dijo Iska.
- Usted es el líder.
- Sólo en lo que se refiere a protección, los genios son ustedes.
-¿Qué pasa si quiero regresar al bunker?- pregunté.
- No lo harás sola - me advirtió Iska.
- Lamento admitirlo, pero tiene razón - dijo Karl.
- No pensaba ir sola. Quiero saber que es lo que encontré.
-¿Trajiste algo del búnker?- dijo Karl alarmado.
- Tú también lo hiciste.
- Primero me aseguraré de que sea seguro - advirtió Karl.
-¿De qué habla?- preguntó Iska.