Subiendo las escaleras hacia el departamento de su pareja, manteniendo un paso detrás de este, Luther sintió que algo... No estaba bien con su encantador elegido. De hecho, sintió un ligero cambio en la actitud de Zac luego de que este volviera de entregar aquellas fotos en la editorial, pero en el momento en que intentó indagar en el tema, su pareja solo necesitó lanzarle una mirada para que el hombre lobo guardara silencio y no insistiera con ello. Lamentablemente, el tiempo en vez de ir ayudando a su pareja a lidiar con lo que sea que estaba perturbaba su humor, solo parecía ir empeorándolo lentamente de forma gradual, hasta el punto en que incluso el lobo de Luther comenzó a inquietarse en su mente, comprendiendo que algo estaba molestando a su elegido. Y así como iban las cosas, el

