Narra Christopher Voy a mi habitación afanado, empaco un par de trajes, elementos personales y listos. Realmente lo hago porque si me siento en deuda, yo no hubiera sido capaz de hablar con mi padre, por lo menos él lo hizo por mí. Aunque no puedo dejar de pensar que es un maldito irresponsable de mierda. Durante el vuelo le informo a Sebas que estaré por fuera, que se haga cargo del club por hoy; busco en la computadora de Gabriel la presentación que haría y las leo un par de veces para sincronizarme con ella. Veo el reloj y aún quedan un par de horas de vuelo por lo que decido dormir por un rato. A las 12:30 me dispongo a almorzar en el hotel, cambio mi ropa y rectifico una vez más que todo lo tenga a la mano, espero a que traigan el vehículo que renté y parto hacia el lugar de la c

