Llego al bar faltando 5 minutos para las 6, comienzo a ordenar un poco la barra, algunos vasos que están en el lugar equivocado, cerciorándome la cantidad de licor que tiene cada botella y por último, limpiando la barra. 7 en punto, comienza a entrar uno que otro cliente, unas cuantas cervezas y un par de cocteles es lo que piden. 8 de la noche, mi compañera de turno llega y junto con ella llegan más clientes, comenzamos a trabajar en forma. La noche pasa con el movimiento normal hasta que de repente una voz demasiado sensual para mí, pide un margarita de fresa. La observo, se sienta en la barra con su celular en la mano, se fija cada instante en él y mira hacia la entrada del bar. Le entrego su margarita y con una sonrisa me dice gracias. 40 minutos después entra un chico, inmediatament

