Capítulo 4

1235 Words
No puedo creer que fuese el quien me besó. Es irreal, es incluso aún mejor de lo que siempre soñé.  En cuanto sus carnosos labios rosan los míos me siento desvanecer. No puede ser tan perfecto este chico. Siento un centenar de emociones que colisionan en medio de mi vientre. Se queda corto decir que siento mariposas; no, lo que yo siento es una enorme jungla dentro de mi.  Me doy cuenta, por sus torpes movimientos, que es un total inexperto en el tema, y eso en vez de cohibirme me alegra. No podría lidiar con la idea de alguien tocando lo que es mío por derecho. Mataría a quien siquiera mire a mi chico de una manera lasciva.  -¡Es solo nuestro Sam! No hay manera de que alguien lo separe de nuestro lado. Simplemente terminaría tres metros bajo tierra antes de intentarlo.  Laia a estado así de posesiva desde el momento en que lo vimos. No la culpo, yo tampoco puedo dejar mi lado posesivo de lado, y mucho menos si aún no lo he marcado.  Liam a colocado, tiernamente, su firmes brazos al rededor de mi estrecha cintura. Si sigue así no me hago responsable de violarlo. Soy yo la que le pide permiso para poder meter mi lengua en su boca. Él, al comienzo, se resiste pero luego sede y es, sin exagerar, la cosa mas dulce y deliciosa que he probado alguna vez. Nuestras lenguas se encuentran y se desata una guerra de poder ¡Dios! Para ser su primer beso no lo hace para nada mal.  Pero el maldito aire tiene que interrumpir nuestro beso ¿Es posible incluso sentirse celosa del puto aire?  El intenta alejarse, pero no se lo permito. No puedo dejarlo ir después de esto.  Rendido, apoya su frente contra la mía haciendo así que nuestras narices se rocen sutilmente, y, que nuestro aliento, se mezcle tentándome a volver a besarlo.  -¡Ya basta de esperar Samantha! Lo quiero debajo de mi mientras grita mi nom...  -No queremos asustarlo, Laia. -La corto antes de que termine-. Yo también quiero "violarlo" pero necesitamos que este preparado.  -¡Este preparado el calzón de mi abuela! Lo quiero ¡Y LO QUIERO AHORA! Si no te le insinúas voy a tomar el control y sabes que no será nada bonito. -amenaza.  -Hagamos un trato -su silencio me indica que me está escuchando- cuando termine de contarle todo, prometo, explicarle que lo necesitamos y, solo si él así lo quiere, haremos lo que tanto hemos estado esperando.  -Está bien, pero que sea rápido.  Después de eso sé que no me va a joder por un rato. La pobre parece un animal necesitado de sexo pero después de haber esperado durante nueve siglos a su mate no puedo recriminarle nada a su demandante comportamiento. Demasiado sé que se esta controlando mi loba para no tomar el control, y quien sabe.. tal vez violar a Liam.  -Te estaría besando todo el maldito día pero tienes que terminar de escuchar toda la historia -susurro ya que estamos tan cerca-. vamos a sentarnos o no me hago responsable de lo que haga después.  El asiente un poco aturdido y ¿Sonrojado? Hay Dios ¿Por qué es tan perfecto?  Nos sentamos en mi cama y me armo de valor para seguir con toda mi explicación.  -Dentro de los licántropos hay una jerarquía, como en todo. -suspiro-. En una manada esta el delta: que es el tercero al mando. Luego, está el beta: es el segundo al mando y mano derecha de el alfa. Por último el alfa: que es el líder de una manada. -Hago una pausa y lo miro esperando alguna reacción de su parte.  -¿Q..Qué diablos es una manada? -sonrío al escuchar su intento de sonar malo.  -Es un grupo de...de "licántropos". -me mira incrédulo. Como si se hubiese olvidado de que le había confesado mi naturaleza-. Es algo así como un "pueblo" con sus gobernantes.  -Y "suponiendo" que creo todo eso -Aunch-. ¿Tú en que rango estás? -sonrío cínica.  Sabía que sería difícil que me creyese, pero no puedo evitar el sentimiento de decepción que me embarga al darme cuenta que esto será mas complicado de lo que pensé.  -Yo no encajo en ninguno. -veo su desconcierto por lo que me apresuro a explicar-. Como ya te dije: yo soy descendiente directo del rey y la luna; Soy de la realeza. -confieso mientras intento hacer una ridícula reverencia.  Odio ese título, porque si, yo no quiero tener nada que ver con mi familia, pero, y para mi mala suerte, no tengo opción. No importa lo arrogante que suene: sin mi todo sería un autentico desastre.  -¿Re..realeza? -el asombro y la confusión reinan en su semblante-. ¿Eres como una princesa o algo así? -sonrío y esta vez lo hago sincera, logrando así, un tierno sonrojo de su parte.  -No, cariño, soy más bien algo así como la reina.  *LIAM * ¿Reina? ¡¿Es una reina?! Esto cada vez se pone peor. No solo es un supuesto "Licántropo" si no que también es la "Reina" de todos ellos.  ¿Cómo puedo creerle? Lo único que ha echo a sido traerme/secuestrarme y contarme una vieja historia. Luego, haber dicho que yo ¿era su mate? Y besarnos. Pero aún con toda sus explicaciones no tengo prueba alguna de lo que me ha dicho sea un echo.  -Sam..Samantha -digo con la duda palpable en mi voz-. Dame una..una prueba de todo esto y..y yo te..te creeré.  Ella parece pensárselo ya que se queda mirando un punto fijo en la pared detrás de mi. De un momento a otro, se para y, para mi sorpresa, comienza a..¡¿Comienza a desnudarse?!  -Wowowow ¡¿Qué haces Samantha?! -exclamo mientras vuelvo a pararme-. ¡No tienes que desnudarte! -grito asustado hasta la mierda mientras que, en un rápido movimiento, miro fijamente el suelo.  -Tranquilo -toca mis hombros-. Mírame, cariño.  Me niego a hacerlo, pero entonces ella me toma del mentón y medio me obliga a mirarla. Mala idea, porque en cuanto levanto la mirada, el cuerpo desnudo de Samantha, me da la bienvenida ¡Mierda! Es tan sexi y al mismo tiempo se ve tan pura ¿Cómo alguien puede ser tan hermosa?  Mi cara debe ser la imitación barata de un tomate. ¿Cómo puede estar desnuda frente a mi y no cohibirse?  -Tranquilo, Liam. No tienes porque avergonzarte. -me acaricia la mejilla con ternura-. Todo lo que ves aquí es completamente tuyo. De nadie mas, solo tú puede verme así y solo tú puedes tocarme como quiero que lo hagas.  ¡Me va a matar! Mis pantalones comienzan a apretar. No soy un pervertido pero si me sigue hablando de esa manera y en estas pintas juro que no respondo.  Por otro lado, ¿Dirá la verdad? ¿Este ángel será completamente mío? Es que de solo pensarlo parece una auténtica locura.  -Voy a...a darte la prueba que tanto quieres Liam. Voy a demostrarte que no estoy mintiendo, pero antes debes prometerme que no me temerás. -me mira de tal forma que pareciese que me atravesara el alma-. Yo nunca te haría daño.  -Lo...lo prometo -digo pero parece mas una pregunta que una afirmación.  Parece que mi respuesta la conforma. Comienza a alejarse y sierra sus ojos. Entonces comienza a pasar.
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