¡Es una interesada!

1593 Words

NORA Después de revolcarnos como animales en su cama gigante, Marco me dijo tan tranquilo, mientras yo apenas recuperaba el aliento: —Mañana por la noche salimos. —¿A dónde?—le pregunté sin pensarlo, medio despatarrada todavía entre las sábanas. —Sorpresa. Tu bolso está en el armario. —Sí, pero... ¿a dónde vamos?—insistí. —Ya te enterarás. Le fruncí el ceño. —No tengo ni un outfit aquí. —Te dejé algo. Ve al armario—, respondió y se acercó como si nada, acariciándome el muslo. —¿Y cómo sabes qué talla uso? —Te gusta hacer muchas preguntas—. Me plantó un beso en la frente. —¿Eso fue para callarme? —¿Funcionó? —Claro que no—mentí descaradamente. —¿Y si lo intento otra vez? —Ni se te ocurra... Y hablando en serio, ¿siempre estás solo en esta casa? —Casi siempre. —¿Y el resto

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD