Capitulo 70. Imelda no le da respuesta, se retira permitiendo que ella descanse. Daemon esta el la sala de máquinas haciendo pesa, o eso intenta, ya que no puede concentrarse, suelta la pesa y se da en la mano, el dolor lo invade pero no sé inmuta, aprieta el puño en la mano afectada y la mira con dolor. Daemon se levanta de la máquina y camina a la salida, su corazón late fuerte y cierra los ojos ante lo que siente. En cuanto Imelda lo ve venir siente un intenso dolor ante la expresión de su niño, realmente está distancia los está afectando de manera significativa, solo ruega que puedan resolver las cosas. — ¿Aún no baja? — Pregunta un poco incómodo. — No mi niño, tampoco a querido comer. — Imelda nota la marca en su mano. — Daemon, ¿Qué te paso? Daemon la mira con seriedad. —

