Capitulo 37. Todos están helados al verlo, al igual que Rosalí quien toma una copa de una bandeja que lleva uno de los camareros y la toma hasta el fondo con enojo, la deja nuevamente en la bandeja y toma una nueva dirigiendo su vista ante la pareja de sonríe feliz. — Bienvenidos, por favor, disfruten de la velada, su presencia es mi regalo está noche. — dice con emoción Balton, notando como la pareja a alegrado la noche ante su presencia, su nieto una vez más después de tanto tiempo tiene la tensión sobre él. — Gracias abuelo. Permiso. Daemon toma a su esposa de las caderas, la toca de manera delicada y la guía hacia su madre quien los espera. — Maravillosos, me encanta, tienen a todas las miradas sobre ustedes, disfruten la noche mis niños, vengan y les presento a unos amigos.

