Adrien Me sentí muy mal cuando me despedí de mis hermanos, nos íbamos a volver a ver en Francia pero eso no hizo que doliera menos. Había pasado mucho tiempo separado de mis hermanos por mis estudios en Suiza, tal vez suene ridículo pero si no hubiera tenido a Ximena en el momento en que estábamos en el aeropuerto tal vez me hubiera ido con ellos. Pero solo una mirada a Ximena me hizo saber que estoy perdido, mi lugar pertenece donde ella este. Porque con ella está mi corazón. — ¿Listo para Ámsterdam?—pregunto Ximena mientras entrabamos en la estación de trenes. —Si es contigo estoy más que listo, soleil. Subimos a nuestro tren. El viaje de Berlín a Ámsterdam iba hacer largo unas buenas horas recostados en una silla, no es cómodo pero últimamente la forma de movernos por Europa e

