Colgué rapidamente el teléfono... ¡Dios! No sabía como reaccionar.... Él acababa de decirme que me amaba... Me amaba y yo como estúpida me quedé muda y no supe que decir... Pero es que era tan perfecto... ¿Cómo podría verlo después de esto? Era imposible... Mi rostro se convertiría en un tomate y explotaría. Al siguiente día, me levanté muy temprano para ir a correr un poco y así despejar mi mente de lo que había ocurrido la noche anterior. Me puse unos leggins negros y una chamarra rosa neón, até mi cabello en una coleta Alta, me puse unos tenis deportivos y salí con rumbo al parque. Era un hermoso día asi que tomé mis audífonos y subí el volumen de mi música, no quería que nada ni nadie me interrumpieran... Me adentré en el parque a trote lento... En mi mente, solo el recuer

