Capítulo 6

883 Words
POV Rebecca. Dolores esta preparándome algo de comer y comienza a tararear una canción que desconozco y decido entablar conversación con ella, de verdad necesito distraerme, no se que hacer con todo lo que me dijo Daniele. -¿De dónde eres Dolores? -De Sicilia. -Hermosa Sicilia. Mi papá me llevaba de niña. La verdad, extraño ir a la playa me gustaría pedirle a Daniele a ver si podemos pasar unos días en el Lago di Garda al menos ahora que empieza el verano. Dándole también tiempo a que los moretones desaparezcan. Dolores se voltea y me entrega una taza de café y acaricia mi cabeza. Por alguna razón eso hace que vuelva a desmoronarme y comience a llorar de forma descontrolada. Ella se agacha y como puede me abraza y por primera vez en más de un año siento que puedo llorar en los brazos de alguien sin que a ella le importe lo más mínimo lo mucho que tarde en calmarme, esperó pacientemente que bajara la intensidad de mi llanto. Le agradecí e incluso le pedí disculpas por mi arrebato y me dijo algo que me lleno de alegría en medio de tanto dolor. -Señora, en mi puede confiar, seré lo que usted necesite, una amiga, confidente, enfermera, hasta su ángel guardián. Y le digo algo más, mio angioletto, Sto con te. Y con esas palabras supe que mi padrino había enviado a rescatarme. Porque yo era il Suo Angioletto y esa era exactamente el mensaje. Gracias Dios porque al fin no estaba sola y pronto saldría de esta pesadilla. No me había dado cuenta de que Pepe estaba en la puerta así que cuando lo vi casi boto mi taza de café. Le pidió con una seña a Dolores que nos dejara a solas y yo no sabia donde meter mi rostro lleno de lagrimas, no quería que me viera de esta manera. -¿Cómo esta? -Mejor. Lo miro sin saber que hacer, siento mi corazón desbocado, pero mi cuerpo esta congelado. El solo me observa y mientras no me quita los ojos de encima, saca un teléfono y lo deja encima de la mesa. Yo lo tomo y lo escondo entre las mangas de mi sweater. Me doy cuenta quiere que haga una llamada con el, así que como puedo, bastón en mano me dirijo a mi habitación y cierro la puerta tras de mi. Abro el teléfono y hay 1 solo numero grabado que dice LLAMA como nombre de contacto, y lo marco, tres repiques después oigo una voz llena de ansiedad, pero también con un toque de esperanza de que esta llamada sea para dar buenas noticias... -¿Pronto? -¿Vita mia? – Así le decía a mi padrino Vito desde que aprendí a hablar. -Mio Angioletto, gracias a Dios, pensé que nunca más iba a escuchar tu voz, estuve a punto de bombardear esa casa nada más para ir a buscarte o vengar tu muerte. Entre lagrimas de felicidad comienzo a reír eufóricamente y el me acompaña, cuando nos calmamos un poco le hablo para tranquilizarlo. -Vita mia, no te preocupes ya todo estará bien, solo necesito saber algo. ¿Pepe es de tu entera confianza? -Angioletto, puedes confiar en él es mi mano derecha en cuanto a descubrir traidores se trata, es muy astuto e inteligente, además de ser leal hasta la muerte. -Va bene, escucha con mucha atención. Aun no estoy muy segura de quien sea, pero lo que si se, es que hay un traidor en la mansión, necesito que pruebes la lealtad de los hombres que están contigo en este momento y te rodees solo de aquellos que de verdad confíes ciegamente y ten cuidado con Donato, no me atrevo a asegurarlo, pero creo que no ha sido muy sincero que se diga. -Lo so Angioletto, por eso envíe a Pepe a buscarte y a investigar algunas cosas, ¿pero como sabes de esto? -He tenido que buscar la manera de sobrevivir y poder salir de aquí, por eso comencé a investigar lo poco que podía dentro de casa. Sospecho de Giancarlo, nada concreto aun, pero si estoy segura de que Daniele no tiene nada que ver, gracias a él estoy viva. -Amore ¿cómo es que has tenido que sobrevivir? ¿te han hecho daño? -No hablemos de esto ahora, lo importante es que estoy bien y ahora estoy protegida gracias a ti y a Daniele. Déjanos terminar de investigar que se trae Giancarlo y ayudarte a vengarte. -Bella ¿Qué te hizo? Tu no querías saber nada de mafias y venganzas. -No puedo escapar de mi destino Vita mia, y honestamente ya no soy una niña, Giancarlo la mato y ahora sufrirá las consecuencias de haberme subestimado. -Esta bien Angioletto, te daré tiempo, mientras resuelvo mi problemita de lealtades, pero por favor llámame, comunícate mas seguido, no te olvides de este viejo que te adora. Tu padre se arrepentirá de lo que te hizo, te lo juro. -Lo se. Grazie Vita mia. Ti amo. -Ti amo Angioletto. Cuando cuelgo comienzo a llorar de nuevo pero esta vez de felicidad porque se que el amor de la vita mia me mantuvo con vida y me envió a sus ángeles para que me ayudaran a salir de este infierno.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD