CAPITULO 22

1004 Words
Desde el punto de vista de Cassian ¡Pero qué diablos! Jamás había escuchado el nombre de Moretti. Y eso que nuestros padres se conocían de años, hasta que Moretti mató a su padre, y reclamó la posición de Alfa y Don… Para todos Moretti era igual que su padre, o peor. Nada había cambiado desde que el asumió el puesto. Ahora resulta que el dichoso Moretti se llamaba Luciano. Y era mellizo de mi Luciana Pero un momento… —¿Cómo sabes que Luciana es mi Luna? —pregunté mirando directamente a Moretti. —Es un don. —respondió mientras se encogía de hombros. —Deja de decir estupideces Alfa… —dije poniéndome nuevamente de pie. Tenía que servirme más licor, a pesar de que era temprano aun. —Cuando saliste disparado de la oficina, capte tu desesperación al enterarte que era Lucy la que estaba ahí, y lo confirme cuando tu Beta Dante pujó por ella. —Si sabias que era tu hermana, ¿por qué diablos dejaste que sea subastada? —le pregunté con los puños apretados. —Primero que nada, tenía que ser Amelia. Segundo estaba planeado que Amelia sea comprada por alguien de mi confianza. Y Tercero fuiste tú el que ofreció a mi hermana pequeña para un trato. —Dijo tendiéndome nuevamente su vaso completamente vacío. —¿Cómo dejas que tu Luna se ponga en peligro? —volvió a hablar. —El maldito de Voss me debía, y ofreció a su hija como forma de pago. Tu solo aceptas mujeres para hacer tratos por tu frontera. —dije tendiéndole el vaso con el líquido hasta el tope. Me estaba alejando de mini bar, hasta que decidí tomar la botella y llevarla conmigo, la puse sobre mi escritorio, dando a entender que si el Maldito se quería servir más que lo haga por su cuenta. —No te metas en mi forma de trabajar Cassian. —dijo bebiendo por completo el líquido, ni una mueca, y sin medir palabra se sirvió de nuevo. —Tenía un plan. —continuó Moretti. —pero me dista más por tu acto. —Mi hermana está despertando. —dijo levantándose de repente. Ya rumbo a la puerta. —¿Qué diablos estás haciendo? —pregunté. Mientras también me ponía de pie. —Iré a ver a mi hermana. —respondió ya abriendo la puerta. —Pero ni siquiera sabes dónde está. —protesté. —Já… crees que no lo sé. —dijo ya saliendo de mi estudio. —Está en tu habitación, tercera puerta a la derecha, hasta sé de qué lado de la cama está. Y en un abrir y cerrar de ojos, Moretti había desaparecido de mi campo de visión. Era demasiado rápido, más rápido que cualquier hombre lobo Alfa. Se podría decir que hasta más rápido que yo. Y eso ya era mucho decir. Nonna apareció en mi campo de visión. Se notaba que también estaba sorprendida. —¿Moretti? —preguntó —Aparentemente es mi cuñado Nonna. —dije mientras también me dirigía a mi habitación. ———————————————————— Cuando llegue hasta mi habitación. Encontré a un Luciano demasiado cerca de mi Luna. —¡Aléjate de ella…! —gruñó Ragnar. —No… —dijo Moretti. —Tienes que calmarte Ragnar… ¿Cómo diablos sabe el nombre de mi lobo? —Es mi hermana, y solo yo la puedo ayudar ahora. —dijo mientras me miraba directamente a mí. Ragnar seguía gruñendo. —Aléjalo humano —dijo fuerte y claro en mi cabeza. —Tienen que confiar en mí. —me dio una última mirada, y empezó a susurrar cosas en un idioma que no entendía. —Cassian calma a Ragnar, están liberando su aura, y no me puedo comunicar con la loba de Lucy. —dijo un Moretti demasiado concentrado en su hermana. ———————————————————— —¡Mierda! —maldijo Moretti. —No entiendo por qué no despierta. ¿Qué diablos le hiciste? —preguntó mientras se acercaba a mí. Sin previo aviso me sostuvo la camisa. Ragnar gruñó. Y lo empuje. Logrando que me soltara. —Te estás pasando Moretti. —dije señalándolo con la mano. —Me vuelves a tocar, y no me importará quien eres. —Mi hermana tenía que despertar, le hiciste algo maldito. —La orden —dijo Ragnar. —Le ordenaste dormir, si no levantas la orden no podrá despertar. —¡Mierda! —dije… —Ella me pidió que la ayudara, que alguien le hablaba, ella quería que se callará. Entonces le ordené que durmiera. —dije mientras apretaba los puños a mis costados. —Ella está intentando despertar, pero no lo hará. —menciono Moretti. Me acerqué a la cama donde una Luciana dormía. Y no podía decir que dormía plácidamente. Todo el tiempo fruncía el ceño y se removía inquieta en la cama. Liberé mi poder Alfa. Y dije: —¡DESPIERTA YA! Y apenas dije esas palabras. Una Luciana demasiado asustada se despierta. —¿Qué me pasó? —preguntó mientras se sostenía la cabeza con ambas manos. Levanto la mirada, estaba realmente perdida, pero no más que yo. Aunque ahora entendía varias cosas: Primero: el cambio de su olor. Segundo: el por qué mi orden Alfa había funcionado en ella. Mientras estaba pensando, y entendiendo esas cosas. No me di cuenta de que Luciana ya no me miraba. La escuche hablar. —¿Lux? —preguntó demasiado desorientada. Miré a Luciana, luego a Moretti. Quien sonreía de oreja a oreja. —Hola Lucy, tiempo sin vernos. Luego sentí que alguien intentaba comunicarse conmigo. Lo deje entrar a mi mente, y fue grande mi sorpresa cuando llegó la voz de Moretti. —Ella no sabe que es mi hermana… —dijo en mi mente. “¿Quién diablos era este hombre?”
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD