Lo primero que hacemos es ingresar a una tienda de interiores. Veo a Jonathan dudoso de mirar. Solo se sienta en un sillón y recomienda. —Elije pronto unos cuantos, que no quiero pasar tanto tiempo aquí. —¿Me ayudaras a elegir? ¿Qué te parece este? —cuestiono, y con eso atraigo su mirada. —¿Eso usas? —Sí ¿No te gusta? —Que podría cubrirte, busca algo mas grande que te tape completamente. —¿Quieres que use toldos? —¿Qué son toldos? —observo el lugar, encuentro unos interiores tan grandes que parecen de los años cincuenta. —Estos, ¿quieres que use algo así? —su mirada va del hilo, al calzón más grande que encontré. —No sé porque me preguntas si no lo lucirás para mí, y tampoco me importa que elijas —sacude el periódico. —Pueda que si lo luzca para ti —lo provoco. —Niña, ve y bu

