Despierto desorientada, estoy en un lugar extraño apenas hay luz y huele demasiado a humedad. Recuerdo lo acontecido y sin poder evitarlo llevo mis manos a mi barriga apenas inexistente. No me siento diferente pero no es si como antes pudiese sentirlo dentro de mi, me gustaría tanto ser como Jhon y comprobar desde fuera que mi bebé se encuentra bien. Intento levantarme pero mis pies están atados, también me siento mareada y mi estómago muere por comer algo. Escucho un chirrio de metal, de un momento a otro la puerta se abre y una mujer aparece tras ella. No soy capaz de verla bien. La escucho reír fuertemente. — Qué es lo que quiere? por favor no me hagas daño— — Cállate perra!— dice una voz que extrañamente me resulta familiar. Espera no puede ser ella, acaso es Caroline? — Por q

