— Ven aqui muchacho, buena la has liado está vez— Me siento en una de las sillas que hay en la cocina y tapo mi cara con vergüenza. — No sé que me pasa Nana, con ella no hago nada bien, tengo miedo a perderla, y no sé cómo comportarme con una mujer...— — Mira ella ha pasado mucho, no me corresponde a mi contartelo, pero visto lo visto dudo que ella lo haga, acaso no te has dado cuenta de que te tiene miedo?— — Si, y dijo que yo era como él. Quién es él? Qué pasa, quiero entender...— — Qué sabes de ella?— — Nada, o poco no me he molestado en investigar, bueno creo que era prostituta en el pueblo de los humanos. Pero ya la he perdonado...— — Cómo qué la has perdonado? Creo que no te eduqué muy bien —dice Nana dando un suspiro. Se sienta a mi lado y deja una taza de café junto a mi.

