— Me gusta tu aroma...— — No decías que ya no lo tenía!— — Y no lo tienes pero el aroma de tu cuerpo es igual de adictivo —dice hundiendo su cabeza en mi cuello. — Me dejaras jugar con mi lobito?— — Si pero mañana, ahora no te quiero compartir— Estamos tumbados en la cama, tan solo la luz de la luna ilumina la habitación. Es tan agradable sentirse protegida y amada. — Jhon, me gustaría tanto que me contarás algo sobre vuestro origen, he mirado los libros pero son tan aburridos— hablo mientras acarició el cabello de mi compañero. — Mmm... Déjame pensar mi madre solía contarme una leyenda cuando era pequeño, a ella se la contaba su madre y así sucesivamente— — Algo así como una leyenda familiar, quizás?— — Bueno, algo así. Es una historia que ha pasado de generación en generación en

