Me levanto agotado, mi cuerpo parece invertebrado. Voy al baño y vuelvo a vestirme. Uso la misma ropa de ayer porque muero de hambre y no quiero perder más tiempo buscando ropa. Mi estómago no deja de hacer ruidos. Me inclino sobre John a dejarle un beso en la cabeza y ahora si, pierdo tiempo mirándolo, no puedo creer lo hermoso que es. Está acostado boca abajo, abrazando una almohada, desnudo con las sábanas enredadas en los pies. Vuelvo a escuchar el gruñido de mi estómago y salgo lo más rápido que puedo de la habitación. Y de golpe el olor me congela, alguien está cocinando. -Dios mio gracias Llego a la cocina y efectivamente alguien estaba cocinando, el tocino maravilloso se está quemando, voy corriendo a salvarlo y me sirvo un plato. Hay café recién hecho y también sirvo un poco

