> Los pensamientos de Asano se vieron interrumpidos por un puñetazo en su mejilla
La peliceleste cayo y comenzó a sollozar sin derramar alguna lágrima, tratando de recuperar su respiración mientras sus ojos se tornaban oscuros y opacos, Karma se apresuro a ir con ella
- ¡NO ALÉJATE! - grito la joven con terror
- ¡Nagisa no estas en ese lugar! Estas en la secundaria, conmigo, con tus nuevos amigos, ahora eres mi protegida Nagisa, prometí... Prometí que nada te sucedería - decía Karma, pero sintió una impotencia rodear su cuerpo al decir lo último, si, lo había prometido, pero... Apenas el día anterior Nagisa había recibido un golpe en su hombro por una silla y por su culpa
- ¡No, no más, no más...! N-no más... - sollozaba la joven, cada vez más bajo, aún sin derramar alguna lágrima, y Karma se sentía culpable por eso
- Tranquila, tranquila, todo esta bien - repetía mientras acariciaba el cabello de su amiga con suavidad y ella se escondía en su pecho
- Tenía miedo - susurro entre el pecho del mayor
- Lo sé- susurro besando el hermoso cabello celeste - Pero todo esta bien, no tienes porque temer - Hiroto contemplaba aquella escena, y sintió una fuerte opresión en su corazón - Hiroto ven - ordenó el pelirrojo, Hiroto asintió y fue con ellos
- ¿Qué pasa Karma? - pregunto mientras se arrodillaba frente a ellos
- Necesito que la lleves a mi casa, ¿Podrías hacerlo? - pregunto el pelirrojo
- S-si- asintió el rubio con algo de inseguridad, y es que, todos sabían que Karma era el hijo de los más grandes y despiadados yakuzas, o al menos era un rumor, Nagisa sonrió por la actitud de Hiroto
- Lo siento, les estoy preocupando demasiado - se disculpó la chica saliendo de su trance, sus ojos apenas comenzaban a recobrar su color original y su brillo esencial
- No tienes porque disculparte - dijo Hiroto, Karma se levanto y sus ojos se volvieron dorados. Un dorado tan intenso que parecía oro derretido en alguna fabrica, tan dorados que se veían casi idénticos al sol. Tan dorados que podías ver tu muerte en ellos.
Karma tomó a Asano por el cuello de su camisa y lo llevo a rastras al patio trasero de la escuela
- ¿Por qué haz hecho eso? - pregunto de manera tranquila, pero su voz era prepotente y dominante, muy gruesa, o al menos, más de lo normal
- Shiota-san... Se interponía en mi camino - susurro Asano, temblando
- ¡¿Se interpuso?!, ¡¿En qué?! - preguntaba cada vez más alterado
- En... Nuestro amor! - gritó, algo inseguro al principio
- ¿Nuestro amor? - pregunto el pelirrojo con burla - No me hagas reír, idiota... - susurro con molestia mientras tomaba los mechones del cabello de Asano y los jalaba - Si vuelves a aparecer frente a mi o frente a Nagisa yo mismo me encargaré de matar a tu gente querida y después asesinarte a ti, de la manera más horrible que puedas imaginar, a mis manos, por supuesto... ¡Será un honor morir a mis pies! - exclamó y comenzó a golpearlo en su estómago hasta cansarse.
Karma pulso unos cuantos números en su celular y comenzó a llamar
- ¿Bueno? - sonó una voz femenina al otro lado de la línea, y Karma sabía perfectamente que no era de la persona a la que buscaba, esa voz no era la de Hiromi Shiota
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- ¿Nagisa ya llegamos? - pregunto Hiroto mientras seguía a la peliceleste
- Si, es aquí - dijo ella, Hiroto rió un poco
- Nagisa esta bien bromear, pero esto no tiene entrada - bufó el rubio. La joven apreto un botón y una voz se escucho desde una bocina
- ¿Diga? - pregunto la dichosa voz con un tono serio
- Hola, soy Nagisa... Karma llegará en unos momentos, pero me ha dicho que venga acompañada de un amigo - respondió la joven y la voz de la bocina cambió radicalmente
- ¡¿Karma?! ¿Pidiendo que alguien te lleve? - bufo la joven
- Ya lo sé, nada común, pero ya vez... Oh y te presento a Hiroto - el mencionado avanzo con los nervios hasta la última punta de sus cabellos
-S-soy H-Hiroto... U-un gusto - se inclinó en una reverencia y Nagisa comenzó a reír
- Los dejaré pasar, o y Nagisa... Karma tiene una sorpresa para ti, estoy segura que será de tu agrado - un gran portón n***o se abrió y Nagisa con confusión se adentro en él. Hiroto siguió a Nagisa, pasaron por un extenso (demasiado extenso) jardín lleno de rosas, claveles, narcisos, jacintos, tulipanes, nochebuenas, amaranto, amarilis, etc. Hiroto se sorprendió por tanta variedad de flores, sin embargo todas eran de un mismo color: Rojo carmesí
- Nagisa, vienes aquí muy seguido, ¿Verdad? - pregunto Hiroto
- Si, desde que era una niña - respondió la joven mientras se metía a unos arbustos - Sígueme, aquí hay un pasaje secreto que me lleva directamente a la habitación de Karma - susurro y tomo la mano de Hiroto para seguir con un pequeño y estrecho camino. Al llegar al final se encontraron con una puerta roja y arreglos dorados. La chica la abrió con una llave que traía en su cuello.
- ¿Tanta confianza se tienen como para darse las llaves de su habitación? - pregunto Hiroto con una pequeña aura depresiva a su alrededor
- Yo... Yo jamás le he dado la mía - respondió la joven mientras se adentraba al oscuro pasillo. Unos minutos más tarde, ya se encontraban en una hermosa habitación, paredes blancas, arreglos dorados, cama matrimonial, telas rojas, todo muy bien acomodado.
- Q-que grande... - exclamo Hiroto impresionado
-¿En serio? Bueno es más grande que la mía, pero a mi me parece un tamaño razonable - dijo la joven mientras el chico caía en la cama de Karma y ella reía
- ¡Nachan! - se escuhchó una voz femenina fuera de la habitación, Nagisa sintió un escalofrío recorrer su espina dorsal. La puerta de la habitación fue abierta de golpe y tres personas entraron en ella, Nagisa en un intento por sobrevivir corrió hasta la ventana
- ¡Nachan queríamos verte! - dijeron al mismo tiempo las tres personas mientras lo aprisionaban en sus brazos