***P.O.V. de Lewis*** Estoy sentado junto al fuego meditando, cuando veo el reflejo de Carly en el espejo. Ella entra girando sus manos, haciendo que se formen pequeñas chispas, algo que normalmente solo hace cuando está nerviosa. —¿Qué pasa? —La miro a través del reflejo. —Elder… —Ella se inclina primero—. ¿La he encontrado? —¿Quién es ella? —pregunto molesto. No tengo tiempo para sus juegos, estoy en medio de mi ritual matutino. —Lo siento, Elder. —Ella baja la cabeza una vez más—. He encontrado a la supuesta Luna Encantada. —Mi expresión cambia al instante. He estado esperando este día durante siglos. Me concedieron el don, más bien una maldición, de la inmortalidad cuando se escribió la profecía. Mi don de esta larga vida solo se revertirá una vez que haya entrenado a esta Luna

