Capítulo 25: El sello de una rosa. 09 de junio del 2012 Estoy apunto de volverme loca, las clases son agotadoras. Algo bueno que tengo es que soy inteligente, tengo memoria fotográfica. Todo lo que veo lo memorizo, si mis padres me dejaran estudiar lo que realmente me apasiona sería mucho más feliz. Quiero estudiar medicina y especializarse en neurocirugía, pero ellos no quieren. Lo mencioné una vez y solo respondieron un rotundo NO. Ellos quieren que estudie leyes y administración de negocios internacionales. Quieren que esté lista para cuando en un futuro reine, que creo que seré cuando yo esté anciana. La profesora comienza a preguntar algo y nadie responde, así que comienza a llamar para que se acerquen a la pizarra a responderlo. Llama a un chico, él se levanta y solo se queda

