George era el más feliz con Patty y Naty en la casa, las tenía para él todo el tiempo, Patty se encargaba de arroparlo por las noches y le daba un beso de buenas noches, en la siguiente noche Zachary apareció con un juego de monos y una jenga, Patty pensó que a los niños no les gustaría, pero les pareció lo más divertido, aunque a Naty le gusto más el juego de los monos y a George la jenga. Patty iba a la cocina para tomar un poco de agua y se encontró a Zachary, lo cierto es que él tenía la esperanza que podía encontrarla ahí. –Disculpe, señor, solo vengo por un poco de agua. –Está bien –contestó él, la vio ir a tomar el agua y pensó rápido en algo antes de que se fuera –. ¿Los niños siempre son así? –¿Cómo? –Qué tienen esos conflictos. –O sí, es como si se pusieran de acuerdo

