Julián observó a Patty, intentaba comprender sus palabras, prácticamente le estaba colocando la firma en bandeja de plata, le ofrecía todos los beneficios por una cantidad de dinero, ni siquiera era la mitad de lo que realmente pagaría cualquier otra persona, realmente estaba confundido. –¿Por qué estás haciendo está oferta? –le preguntó. –Te lo dije, yo no sé nada de la firma, ni de administrar y tarde o temprano voy a cometer un error que podría llevar a la empresa a la ruina. –Para eso has contratado asesores, ellos te dirán lo mejor para empresa, creí que estabas analizando sus proyecciones. –¿Qué pasa, Julián? –cuestionó Patty –. Te estoy ofreciendo la firma y parece como si no la quisieras. –No te la voy a recibir y tampoco voy a permitir que la vendas –aclaró Julián. Pat

