| Zinerva | Marcio mete su cabeza en mi intimidad y los jadeos y gemidos no se tardan en salir de mi boca cuando la suya empieza a lamer mi c******s haciéndome estremecer de placer. — ¡ Ah ! — gimo — Marcio sigue así —. murmuro atrevida. En otro momento estuviera muriéndome de la vergüenza por hacer esto con tres hombres, pero ahora no puedo pensar correctamente, el placer y la atracción que siento hacia ellos se incrementa con cada segundo que estamos juntos, siento su lengua bajar y subir desde mi c******s hasta mi entrada, me hace ver las putas estrellas y eso que solo está utilizando su lengua. — Así angelito gime para mí — me dice con su voz malditamente ronca. No se en que momento Garald y Marcos dejaron de tocarme y ahora sólo están sentados a mi alrededor viendo lo que ha

