Muy bien, no pensé que nuestros padres se tomarían muy enserio lo de "la comunicación entre Perroyasha y yo". Estamos en silencio ignorándonos ya que no estoy de tan buenos ánimos como para insultarlo y no perderé mi orgullo. Nosotros podríamos salir por la ventana y escaparnos de este lugar, pero eso sería si trabajamos en equipo, lo cual al parecer ninguno hará. En cuatro días me caso y sé que esa boda marcará el épico desastre en la historia de la humanidad, y en la de los caninos como Inuyasha también. Suspiro aburrida de permanecer en este lugar. Bien, las puertas de metal no parecen un bonito lugar al cual romper. Pero la maldita ventana se ve tan jugosa que me causa que quiera correr a ella y saltar importándome nada que estamos en un tercer piso. -Tengo hambre-la voz de Inuyasha

