Hago una mueca de asco al ver a Inuyasha comer como cerdo. Aun no puedo creer que la pasta nada agradable al paladar que hice la esté engullendo con tanto desespero, hasta Alegría huyó de la escena del crimen al verme en la cocina intentando ser una buena esposa que le prepara la cena a su marido. Tengo que aceptar que esta vez por lo menos no destrocé la cocina por completo y que Inuyasha parece amar la comida, aunque sé que solo lo hace para no herir mis sentimientos, esta asquerosa esa cosa que come. La cocina nunca ha sido mi fuente, de hecho, lo máximo que se preparar son sopas instantáneas, y es solo porque hay que echarle agua caliente, porque luego de eso todo resulta como esos pobres espaguetis que acabo de cocinar; trágico. Inuyasha se esfuerza por no devolver todo, pero su car

