El viento sopla con fuerza golpeándome el rostro, pero ni siquiera las amenazas que Rin le dedica a Sesshomaru son importantes para mí en este jodido momento. Hitomi maldice cuando uno de sus tacones se rompe y yo me burlo de ella, pero burlarme de ella ocasiona que me canse con más facilidad por lo que ella me levanta el dedo del medio y yo le respondo de la misma manera. Doblamos en la calle siguiente aun escuchando a los de seguridad gritarnos para tratar de detenernos. Choco con algunas personas que me gritan groserías, pero eso es lo que menos me importa cuando todo lo que hago es huir de que me atrapen. Maldición, ya debo tener un título sobre mi nueva especialidad: huir. Sesshomaru y Rin discuten mientras corremos y en algún punto de la huida logro arrancarle un par de mechones de

