Grito como loca y salto de la cama al abrir los ojos y ver una niña mirarme fijamente, ella mantiene sus ojos puestos en mi persona sin siquiera pestañear, rodeo la cama para alejarme de ese demonio que ha tomado cuerpo y forma humana. Ningún demonio me llevará al infierno, ni de juegos. Yo merezco el cielo, mira que he hecho obras de caridad, un claro ejemplo es Inuyasha. La mayor obra de caridad se la lleva ese bastardo infeliz, cumplí de seguro su deseo prohibido y corrompido por mi; uni mi vida a ese idiota para ver si así toda la mierda almacenada en su cerebro sale. Pero ese no es es caso, me voy ajenando mucho del punto inicial y es la niña que lleva dos coletas y unos ojos muy grandes para mi gusto. Son esas clases de ojos que al mirarte parecen ver todos tus pecados. Casi puedo e

