*Narra Williams* Tire mis cosas sobre el sofá mientras me aflojaba la corbata suspirando. ¿Ya no se podía tener días tranquilos o relajados? Una simple pregunta y una insignificante respuesta que sabía a la perfección, pero no quería admitir. Todavía sigo recordando aquel día en el que me había encontrado con Emily, ya habían pasado algunos meses, pero era como su hubiera pasado ayer. Cerré mis ojos recordando a aquella persona con ojos de color azul, aun no entendía el motivo de su partida. Suspire mientras me sentaba en el sofá para poder pensar mejor. — ¿Otra vez pensando en lo mismo? — Grandioso, y aquí va de nuevo el molesto de mi amigo — ¿Y qué es lo mismo? — Sabía a qué se refería. Suspire mirándolo, tal vez me estaba volviendo masoquista. — Sabes a qué me refiero, por cierto,

