Emilio no quería alejarse de la mansión por mucho tiempo, ahora tenía a un tipo de imán que lo atraía y lo hacía permanecer mucho más tiempo en casa. Pero esta vez no tuvo otra opción, debía visitar una de sus fábricas que estaba a dos ciudades de distancia, y que por alguna razón estaba produciendo mucho menos que las otras 20 que tenía regada por el país. Por mucho que no fuera su voluntad no podía descuidar el negocio por permanecer cerca de Catalina. Se fue pensando todo el camino que se perdería el cumpleaños de la pequeña.Ya no podía cambiar aquello, pero si podía compensarla a su vuelta, pensó en varias opciones para hacerla feliz, pero cuando llegó a la correcta sonrió con alegría, aquella sin duda, iba hacer que ella no olvidará su cumpleaños número 16 en toda su vida. Antes de

