Capítulo 8

1361 Words

A la mañana siguiente Catalina despertó por el canto de las aves, se sentía mucho más repuesta y con más ánimo. Se iba a levantar, pero recordó la orden de Don Emilio, entonces volvió con un puchero en sus labios a su cama. Pasaron un par de minutos cuando sintió el golpe de la puerta, deseando con todas sus fuerzas que no fuera Jessica, dijo: -Adelante La puerta se abrió y Catalina sonrió al ver a Nora con una bandeja. -¡Nora!- dijo con ánimo -Hola señorita Catalina ¿Cómo amaneció hoy? Catalina negó con la cabeza -No me digas señorita Catalina, soy Catalina Nora sonrió -Esta bien cuando estemos solas puedo llamarte Catalina, pero afuera debo decirte señorita Catalina tensó los labios. -No me gusta, pero lo acepto. No quiero traerte problemas Nora asintió y dejó la bandeja en e

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD