Cuando regresamos yo estaba seria, pero Adnan ya traía esa “actitud” de no conseguí nada con lo del trabajo, ni con dinero así que usare mi seducción… El comenzaba a bromear y coquetear intensamente si era un tipo guapo, pero yo no era mujer que revolvía el negocio con el placer y peor después de lo que me había tocado sufrir con Joseph. La verdad no estaba lista y me estaba haciendo sentir muy incómoda, cuando entramos a la oficina el señor Bert estaba ensenándole a Afif como jugar golf, los dos viejos se reían a carcajadas y al parecer había entablado una agradable amistad, el cheque estaba listo y el contrato firmado. Nos sentamos frente a su escritorio y Afif me entrego el cheque a mí, le firme todos los recibos y mi jefe puso su sello personal de la empresa encima de mi firma. Validan

