Por eso también me gusta encontrarme a las personas a quien vaya a hacerlas transmisoras por la calle, pues quiere decir que tiene posibilidades de disfrutar y de transmitir la felicidad. Podría entrar en las casas de la gente, pero puede que me encontrase a personas solitarias, casi sin contacto con el exterior más allá de su animal de compañía, con lo que no me serviría para el trabajo a pesar de que fuese una buena candidata. Ya me tenía que levantar y como todas las mañanas hacía oración mentalmente ofreciéndome a hacer mi misión, una vez terminado me aseaba y salía a la calle buscando a quien dar mi regalo. Había amanecido una mañana plomiza, con algo de frío propio de los días lluviosos, por lo que las personas tendrían demasiada prisa yendo de un lugar a otro sin detenerse para e

