La primera semana de noviembre paso casi sin darme cuenta, dándole paso a un día importante, al menos para mi. Hoy era el cumpleaños de mi primo, o como sonaría mejor, mi novio. Mis nervios estaban a flor de piel por un motivo que me tenía mas distraída que nunca ¿Qué le iba a regalar? Mi cabeza estaba a punto de sufrir un colapso de tanto pensar qué podría ser digno y especial para regalarle ¿Por qué es tan difícil escoger un regalo para un hombre? Decidí ya no pensar más en el asunto y simplemente darme una vuelta más tarde por el centro comercial, a lo mejor encontraba algo perfecto para él. Eso esperaba. Cuando fui a buscar a Dereck en su casa para ir a la Universidad, como siempre lo hacía, me llevo la sorpresa que no estaba, se había ido sin esperarme, lo cual me cabreó poniéndom

