Me miré en el espejo una vez más sin dejar de sonreír, Dereck había hecho una buena elección escogiendo el vestido y no paraba de preguntarme cómo había hecho para saber que me quedaría a la perfección, me llegaba hasta los tobillos y ceñido a mi cuerpo. Mi cabello lo recogí en un peinado que no me había quedado como lo imaginé pero así lo dejaría, traté de no maquillarme mucho y estaba lista, aún tenía tiempo de sobra, bueno no tanto, faltaban quince minutos para las doce y ya empezaba a ponerme nerviosa. Suspiré antes de abandonar mi desastrosa habitación y bajé a la sala de estar que estaba vacía, la música a todo volumen provenía del patio donde estaba la piscina, ahí estaban todos, mis padres mis tíos, mis hermanos incluso algunos compañeros de trabajo de mi madre y ahí estaba él,

