Dexter daba vueltas en la cama como si lo hubiesen poseído, se sentía tan bien...
Soñaba con ese cuerpo musculoso de pelo corto n***o mientras se acercaba a él con lentitud y lo tiraba a una cama que no sabía de dónde había salido.
Se imaginaba sus manos pasando por su cuerpo lentamente, con un toque sensual y duro al mismo tiempo, haciendo temblar su cuerpo de deseo y anticipación.
- Más... - suplicaba tratando de que su voz sonase lo menos desesperada posible.- Saga... Saga... Por favor.. -
Una corriente eléctrica pasó por su espalda hasta su cadera antes de que fuese consciente por un mili segundo de que todo aquello era un sueño y Saga realmente no estaba ahí con él.
Y nunca lo estaría.
- Maldición. - masculló para si mismo cuando se dio cuenta de que tenía una pequeña erección y los pantalones del pijama empapados.- Joder... Me había jurado a mi mismo no más relaciones... Y voy y me enamoro ... Encima me enamoro de... j***r Dexter... Deja las malditas relaciones imposibles... j***r, joder...-
Se levantó para ir al baño y tomar una larga ducha de agua fría, y porque no, masturbarse un poco pensando en aquel macizo, antes de echar la ropa sucia al cubo y vestirse con ropa nueva. Aunque quisiera negarlo, y mira que quería... Se había convertido en su rutina desde hacía dos días.
Tenía que ir a trabajar, realmente tenía mucho tiempo porque se había despertado antes de que sonase la alarma, por lo que podía tomárselo con calma y tal vez tomarse tranquilamente un café bastante cargado. Se preparo el café con cuidado y se apoyó en la encimera de su cocina mirando por la ventana, siempre había estado enamorado de las vistas de su casa, la compró hace unos años y deseaba no tener que dejarla nunca.
Admiraba el sol saliendo por detrás del puente que delimitaba el final de la ciudad, le transmitía paz y calma, sin embargo, pensar en lo que podría ser con Saga y nunca será hundió su pecho aún más de lo que creía posible.
Estaba loco, salía de una relación realmente tóxica y deprimente para empezar a fantasear despierto como un adolescente hormonado.
Se bebió su café enfadado consigo mismo y se prometió que no buscaría nada con el hombre, aunque tan pronto como se lo prometió se dio cuenta de que no podía cumplirlo.
Tal vez tendría que manejarlo él sólo.
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Dexter no había aparecido aún y Saga estaba comenzando a pensar que el hombre le rehuía, probablemente aquello era lo que se había esperado en un principio, pero el hombre se había referido a su ex en masculino, y aquello le dio algo de esperánza al respecto. Le gustaba hablar con él, y quería invitarle a un café, o tratan de conocerlo más, a pesar de que le daba un miedo espeluznante ingresar al dulce hombre en su sangrienta y descabellada vida.
Escuchó las risas de sus asintentes antes de que una voz aterciopelada inundara sus oídos y retumbase por el taller. Aquello indicaba que el dueño de sus fantasías había regresado.
- ¡Dexter! Pensaba que no ibas a venir hoy... Tu moto está lista y Harshen tiene los papeles para que los firmes. - Saga dejó los papeles que llevaba en uno de los cajones y centró su atención en Dexter. - Oye... ¿Estás bien? -
- Bueno... Según sea tu definición de estar bien...- Su voz parecía más cansada y Saga se preguntó si había algo más aparte del evidente cansancio en la voz del hombre.-No pasa nada, de verdad, solo estoy cansado... Y harto de que mi jefe me haga hacer horas extras.-
Rodó sus ojos hasta ponerlos totalmente en blanco y sonrió cuando notó la carcajada de Saga. El hombre le hacía sentir mejor, más allá de que le resultase atractivo y, después de todo, llegó a la conclusión de que quería intentar ser, al menos, amigo del hombre. Aunque tampoco estaba seguro de qué podía ofrecer él como amigo.
Saga le observó de arriba a abajo y suspiró, como si se hubiese rendido con algo, le pidió un minuto y subió a topa prisa los escalones, sin decirle nada.
Dexter pensó que le había jodido la mañana al hombre al presentarse allí y que todo lo de la risa y el buen humor era una fachada para no perder un cliente.
Tendría que haber recogido su moto y haberse ido a toda prisa de allí.
Pero no, Dexter tenía que volver a enamorarse de una cara bonita después de todo. Su ex ya le había dejado bastante claro que él no era el tipo para hombres como Saga, aunque bueno, él en realidad pensaba que no era el tipo de nadie.
Y con esto había quedado muy claro.
- j***r, joder...- susurró Saga mientras se lavaba la cara con agua helada. No podía empeorar más las cosas, justo cuando se había dado el coraje de pedirle Dexter que tomase un café con él, el hombre tenía que sonreír y él tener una erección. Esperaba que el chico no se hubiese dado cuenta o de verdad estaría en problemas, y no quería dejar de ver a Dexter. - j***r Saga... Menudo pervertido eres... -
No podía involucrarse con él, Dexter era demasiado bueno y hermoso para acabar enredado en toda la mierda de vida que tenía Saga, por un pequeño segundo pensó que estaría bien tomarse un café con él, conocerlo más, quizás... Pedirle salir...
Saga dejó salir un gruñido de frustración y salió del baño antes de mirar hacia abajo y notar que el hombre no estaba. Se congeló en el sitio pensando que la había jodido otra vez y el hombre había aprovechado para huir antes de que pudiese decirle algo, pero entonces lo vio, al lado de la Kawasaki Ninja que había traído la sobrina de uno de sus empleados para arreglarle los frenos.
No estaba seguro pero parecía triste, el hombre sabía disimular muy bien sus emociones, aunque Saga creyó ver un destello de tristeza en sus ojos antes de que lo mirase y volviera a sonreír, la sonrisa parecía auténtica pero el brillo de sus ojos había desaparecido.
Eso dejó malditamente claro que la había jodido y Dexter se había dado cuenta de su erección, era obvio que ahora pensaba que era un pervertido o un abusador o vete a saber qué. Bajó las escaleras con rapidez pensando en qué decirle al hombre cuando llegase a su altura, pero resultó que el sorprendido fue él.
- Muchas gracias Saga... Hacia tiempo que no me divertía tanto como estos días contigo. Ojalá volvamos a coincidir en algún momento, me gustaría. - sonrió aunque Saga sabía que era una sonrisa forzada y quiso darse la vuelta y patearse a sí mismo mil veces. - Oh... Y eres un tío genial, nadie suele tomarse unos minutos para reírse conmigo... Así que gracias. -
Saga sintió que le arrancaban las entrañas cuando vio al hombre montarse en la moto con intención de irse pero estaba tan en shock por lo que Dexter le había dicho que no podía ni moverse ni mucho menos retenerlo.
Un derrape en la acera le hizo volver a sus sentidos. Dexter frenó de golpe la moto cuando vio que un hombre enorme entraba en el taller y casi se le lleva por delante, se bajó de la moto y le observó, pero el hombre pasó de largo y se dirigió a Saga. No entendía muy bien la situación pero todo pasó demasiado rápido, el hombre le había asestado un puñetazo a Saga en la mandíbula y dos hombres, que no sabía cuando habían venido, le sujetaban con fuerza obligándole a estar de rodillas.
Dexter sabía que no eran sus asuntos pero dudaba de que Saga hubiese hecho malo, y aquello le pareció una injusticia, iba a acercarse a defenderlo cuando escuchó algo que le congeló la sangre.
- ¿Cómo cojones te atreves a rechazar una unión con MI hermana? ¿Y qué es eso de que no te gustan las mujeres? No jodas conmigo Saga, sabía que había un motivo para que te hubiesen echado de la manada, pero me imaginaba peleas o algo así... ¿Pero rechazar a mí hermana? ¿La loba más atractiva de la manada? ¡Estás puto ciego o qué Saga! - el hombre estaba fuera de control y Saga solo tuvo tiempo de hacerle una señal a Dexter con la cabeza para que se fuera... No lo quería involucrado en esto, eso le recordó el porqué tenía que dejar marchar al hombre.
- Lo siento Sinner... Pero no puedo. Lo he intentado, pero no puedo. No es tu hermana, son todas las mujeres, a mi no... - no quería explicarlo con Dexter mirando, pero se sentía un miserable y un imbécil por involucrar al hombre en esto y decidió que se tenía merecido el castigo de Sinner. Había pensado que podía ser feliz aunque fuera un poco, pero acabaría jodiendo más a Dexter si seguía vivo. - No puedo Sinner, de verdad, no me gustan las mujeres, no me excita un cuerpo femenino... Tu hermana lo sabía y aún así solicitó la unión... No es por tu hermana pero ese fue un momento demasiado incómodo para mí y lo intenté... Intenté excitarme con ella... Pero no puedo hacerlo, esa es la verdad, y ya me da igual... Haz lo que tengas que hacer. -
Dexter notó el arrepentimiento en la voz de Saga y cómo le miraba con tristeza, como si le estuviera pidiendo perdón a pesar de no haber hecho nada malo. Sinner gruñó furioso y Saga bajó la cabeza, no quería seguir órdenes de la manada pero probablemente le habían visto con Dexter y no quería causarle problemas.
- Vete a la mierda Saga, por mí, estás fuera. Búscate la vida tú solo... - el desprecio de su voz no encajaba con la mirada de incredulidad de Saga, Dexter no estaba seguro de si el hombre estaba hundido o aliviado. - No quiero tu mierda cerca de mí..-
Fue corriendo a su moto, seguido por los demás mientras Saga se levantaba y se limpiaba la sangre del labio, se fue hacia su despacho y cerró la puerta de un portazo. Dexter recordaba la mirada de arrepentimiento que le dio minutos antes, y no conseguía entender el porqué, recordó que Saga dijo que no podía excitarse con el cuerpo femenino, eso significaba... ¿Que sí podía hacerlo con el masculino?
Eso le recordó al incidente de antes y todo cobró sentido: ¿Saga se sentía mal porque se había fijado en él?
No podía ser, el hombre parecía tan malditamente seguro de sí mismo que Dexter pensó que lo que le tenía era asco, pero tal vez ese sentimiento había sido implantado en su cabeza por el retorcido de su ex, recordó que hacía unos minutos le había mirado y se había subido escaleras arriba, él pensaba que le tenía asco pero y si era...
No podía estar seguro si no lo comprobaba, decidió dejar atrás sus miedos pensando que tal vez el macizo podría estar interesado en él, eso hizo que su m*****o saltase en sus pantalones de alegría. Cuando llegó al despacho de Saga se acomodó su erección de forma que no se notase y tocó a la puerta. Esperaba que Saga no lo echara y que él no estuviese equivocado.
- Harshen, déjame en paz. Encárgate tú de lo que sea por favor... Solo avísame si vuelve Dexter... Eso si vuelve... - escuchar su nombre hizo que retuviera esperanzas y que el aire perdido volviese a sus pulmones. Empezó a girar el pomo de la puerta y entró, decidido a solucionar sus dudas con Saga. - Harshen. ¿No me has oído? Maldita sea, no quiero atender a na... Dexter... ¿Qué haces aquí? Pensaba que te habías ido. -
- Y me había ido... También sé que me has intentado advertir de que me fuera cuando vinieron los hombres esos... Pero no podía dejarte ahí. - Dexter cerró la puerta tras él y notó que Saga había perdido todo el color de su cara y parecía que había visto un fantasma. - Saga... Sí, lo he escuchado todo. -
- Mierda Santa... Dexter... Yo no... Joder... - Saga se había levantado y daba vueltas por el despacho como si estuviera acorralado. - Ojalá no hubieses escuchado... Llevo dos días quemándome la cabeza tratando de encontrar la forma de invitarte a tomar un café sin parecer un maldito acosador... Y sin que se note que estoy interesado en ti pero no sabía... ¿Dexter? -
Dexter se había dado la vuelta y se dirigía a la puerta, su estómago se hundió más si era posible, hasta que le vio echar el pestillo y volverse en su dirección, se apoyó en la mesa donde Saga estaba sentado y la rodeó hasta quedar enfrente del mazizo. Saga estaba tan nervioso que le sudaban las manos.
- Con que un café... Lo siento Saga, pero no quiero ir contigo a tomarme "un café". - sonrió de lado y a Saga le pareció lo más sexy que había visto en mucho tiempo y permitió que se desplomara su corazón. - Lo siento, pero quiero mucho más de ti, a parte de un café. -
Saga sintió el aire de sus pulmones desvanecerse cuando Dexter acortó distancias con él y tomó el control de su boca. Sentía que podía morir en ese instante, había soñado tantas veces con ese momento que ahora no podía creerlo, y cuando respondió el beso se sintió capaz de todo.
Dexter sonrió cuando se apartó y cogió la mano de Saga con timidez.
- Quiero mucho de ti, Saga... Porque creo que me he enamorado de ti... Pero, podemos empezar por ese café. - sonrió cómo un tonto, y aún más cuando Saga se inclinó y le devolvió el beso con pasión.
- Yo realmente pensaba que jamás te interesarías en mí, pensaba que solo la cagaba todo el rato y... Cuando te despedías, yo no quería que te fueras y me quedaba horas repasando nuestras conversaciones mentalmente intentando descifrar que había hecho mal... j***r Dexter no sé como ha pasado, pero he pasado de querer estar solo a imaginarte conmigo en cualquier sitio... Incluso en mi cama. - Saga dejó salir sus sentimientos porque no tenía nada que perder, y si Dexter lo mandaba a la mierda por lo menos se iría feliz por ya haber probado esos labios y, como suponía, ya se habían hecho su adicción. -
Dexter lo miraba confundido y miró hacia la puerta un segundo antes de que Saga se levantase para abrirle y que se pudiera ir si era lo que necesitaba, no iba a obligar al hombre y cuanto más recordaba la visita de Sinner más ganas tenía de alejarlo de su vida para que no corriera peligro. Hacía segundos que se había vuelto adicto a esos labios, y ya pensaba que lo mejor era alejarlo de él.
- Pensaba que te daba asco... Antes, cuando estábamos hablando, y has salido corriendo al despacho... Pensaba que estabas harto de que te contara mi día y por eso me alejé a ver otras cosas, para no molestarte y darte tu espacio. - la voz de Dexter sonaba dolida. - Qué no pasa nada, es decir, no pasa nada si estás harto de hablar conmigo, tranquilo. -
Saga volvió a pasarse la mano por el pelo y decidió que le daría toda la información posible y si luego él le parecía un pervertido le dejaría irse.
- No estoy harto de hablar contigo... Y... Sí... Salí corriendo del despacho... Porque no quería que vieras... - increíble. Era capaz de arrancar una garganta con los dientes pero no podía decirle al hombre más caliente que había conocido que había tenido una erección estando con él. - No puedo creer que no pueda decir esto... Lo siento Dexter... Tenía una gran erección por tu culpa y tuve que ir al baño. -
Dexter alzó una ceja y sonrió malvadamente antes de acercarse y juntar sus labios en un beso hambriento, le encantó que Saga le respondiera con la misma intensidad y a la vez le asustó lo mucho que su corazón vibró con esa acción.
- La próxima vez que tengas una erección... - Dexter le guiñó un ojo antes de besarle de nuevo. - Avísame a mí. -