POV AMBROSE Es sábado por la noche y aunque a esta hora debería estar en mi casa descansando, me encuentro aquí, cerrando un importante negocio en un horrible club nocturno que a pesar de estar en una zona exclusiva de la ciudad, no deja de ser un hueco donde hombres sin escrúpulos vienen a saciar sus vicios. Solo he aceptado venir, porque el hombre con quien voy a cerrar el negocio no le dio la gana de hablar sobre los términos en la comodidad de mi oficina, sino que en su lugar prefirió un lugar lleno de mujerzuelas que no pierden la oportunidad de manosearme a cada paso que doy. No puedo negar que hay chicas bonitas, por lo menos es algo bueno, pero ninguna vale la pena ni para un revolcón de una noche, se debe ser más que una cara bonita para poder llamar mi atención y aunque alguna

