++++++++ Al llegar al apartamento fui directo al baño. Me desnudé sin pensarlo dos veces, con las lágrimas secas en la cara y el corazón latiéndome a mil. Bianca se había ido, dijo que tenía una cena con sus padres. No pregunté más. No me interesaba. Yo necesitaba estar sola… o eso creía. Mientras me duchaba, el agua caliente me recorría la piel como si quisiera arrancarme la culpa, el odio, el deseo y esa sensación de estar al borde de algo. Algo malo. O algo tan bueno que me iba a hacer perder lo poco de juicio que me quedaba. No sabía. No quería pensar. Solo necesitaba sentir. Le mandé un mensaje a Damián. En clave, claro. Él sabía leer entre líneas. No necesitaba ponerle corazones, ni nubes, ni un "ven ya". Solo dos palabras: “Estoy lista”. Y lo estaría. Para lo que fuera. Para lo q

