++++++++++++++ 1... 2... 3... Y me quedé oliendo el dedo, sí, Damián se fue. Me dejó en el apartamento, se aseguró unos minutos de que estuviese dentro para luego decirme, "tu hermana me espera" Mierda, eso fue una mierda. Damián se fue. Solo me dejó como una estúpida. Pensé que se quedaría conmigo. Pensé que, después de tener celos, después de mirarme como si fuera lo único que le importara, después de tocarme como si cada caricia fuera una promesa silenciosa, esta vez, al fin, no me dejaría. Pero no. El maldito solo se quiso asegurar de que me fuera del club. De que no hiciera una escena. De que no viera lo que él sabía que me rompería: a mi hermana. A su prometida. A la gran mentira que ambos sostenían como si fuera sagrada. Y lo logró. Porque ahora estoy sola. Me fui a la cama

