++++++++++++++++++ Cuando Damian por fin logró salir sin que nadie lo viera, después de un operativo digno de película de espías—con Bianca abriendo la puerta mientras yo me tiré sobre la cama con un suspiro largo. Llevaba la bata mal cerrada, el pelo húmedo, el corazón todavía en modo maratón, y la sonrisa de idiota completa. Bianca cerró la puerta y giró el seguro como si eso nos protegiera de todo el drama que se cocinaba allá afuera. Me miró como si quisiera matarme y abrazarme al mismo tiempo. Supongo que yo también me miraría así. —¡Maldita! —dijo ella, lanzándose a la cama conmigo—. ¡Lo sacamos! No puedo creerlo. Esto ha sido un circo. Pero un circo s****l. Un circo con pecado. Un circo depravado. Me reí tan fuerte que me dolió el estómago. —Depravado es poco —dije, y me giré h

